En algunas ocasiones, cuando leemos los anuncios de pisos en venta o en alquiler en Barcelona, vemos que algunos de ellos indican que tienen célula de habitabilidad o, lo más sorprendente, indican que no la tienen, es decir, no está adaptada para uso como vivienda. Esto, que en un principio puede parecer irrelevante, no lo es ya que la cédula de habitabilidad es obligatoria para todas las viviendas.

¿Por qué es importante que tu inmueble tenga una cédula de habitabilidad? La cédula de habitabilidad es el documento que acredita que una vivienda cumple los requisitos de habitabilidad y solidez fijados por el DECRETO 141/2012, de 30 de octubre y que es apta para ser destinada a residencia humana. Este tipo de certificado es obligatorio para vender y alquilar la vivienda y será exigido a la hora de contratar los servicios de agua, gas y electricidad en las compañías correspondientes, además de ser requerido por muchos bancos para otorgar una hipoteca. Según indica el Ayuntamiento de Barcelona en su página web, hay dos tipos de cédula de habitabilidad:

  • De primera ocupación: para viviendas nuevas o resultado de una gran rehabilitación.
  • De segunda ocupación: para vivienda usada o preexistente.

En el caso de no poder obtener la cédula, es posible conseguir un certificado de condiciones de habitabilidad de edificios y viviendas.

¿Cómo conseguir una cédula de habitabilidad?

Las cédulas de habitabilidad la puede solicitar tanto la persona propietaria de la vivienda como un representante de la persona propietaria previamente autorizado. A través de su departamento de Gestión de Patrimonios, Casc Antic BCN ofrece el servicio de gestión de cédulas de habitabilidad, encargándose de todo el proceso, desde la inspección y certificación hasta la entrega del nuevo documento.

En el caso de que ya tenga la cédula, pero no la encuentre, puede solicitar un duplicado de la cédula de habitabilidad mientras esta esté vigente presentando la escritura de compra-venta de la vivienda (si lo solicita el propietario) o el contrato de alquiler vigente (si quien lo solicita es el arrendatario), junto con los tres últimos recibos del alquiler pagados.

También es importante controlar las fechas de las cédulas de habitabilidad ya que si bien antes de 2003, las cédulas caducaban a los 10 años, ahora las cédulas de habitabilidad tienen una validez de:

  • 25 años para las viviendas de primera ocupación.
  • 15 años para viviendas de primera ocupación por rehabilitación.
  • 15 años para viviendas de segunda ocupación.

Una vez transcurrido este tiempo, deben solicitarse y tramitarse de nuevo.

Cuáles son las condiciones mínimas de habitabilidad de una vivienda

Estos son algunos requisitos que, según el DECRETO 141/2012, de 30 de octubre, por el que se regulan las condiciones mínimas de habitabilidad de las viviendas, debe cumplir una vivienda para ser considerada habitable:

1. Todas las viviendas tienen que constar, como mínimo, de una estancia o sala de estar-comedor, una cámara higiénica y un equipo de cocina.

2. Tener una superficie útil interior no inferior a 36 m². Cuando la estancia sea un único espacio tendrá que permitir la compartimentación de una habitación de 8 m², sin que la sala de estar ni la habitación pierdan sus requisitos obligatorios.

3. La altura libre entre el pavimento acabado y el techo tiene que ser como mínimo de 2,50 m.

4. Las viviendas tienen que ser concebidas atendiendo al aprovechamiento de las condiciones naturales del clima. Deberán cumplir la normativa vigente en materia de eficiencia energética.

5. Otros aspectos necesarios que deben tener las viviendas:

  • Servicios de agua fría y caliente, evacuación de aguas y electricidad.
  • Un equipo higiénico formado, como mínimo, por un lavamanos, un inodoro y una ducha.
  • Un equipo de cocina formado, como mínimo, por un fregadero y un aparato de cocción, y con un sistema específico de extracción mecánica sobre el aparato de cocción que permita la extracción de vahos y humos hasta la cubierta.
  • La instalación completa para un equipo de lavado de ropa.
  • Un portero electrónico o sistema similar que facilite la entrada y permita la comunicación interactiva desde el acceso al edificio con la vivienda.
  • Un sistema de acceso a los servicios de telecomunicaciones.
  • Una fachada abierta al espacio libre exterior del edificio que ofrezca ventilación e iluminación, como mínimo, a uno de los espacios de la zona de uso común de la vivienda.
  • Cada habitación tiene que prever un espacio individual de almacenaje.

Estos son algunas nociones generales sobre las cédulas de habitabilidad y su importancia, especialmente si está interesado en vender o alquilar su vivienda. Si necesita más información o quiere que nos encarguemos de la gestión de su cédula de habitabilidad, estaremos encantados de ayudarles. Puede encontrar más información en nuestro apartado de Gestión de Patrimonios y ponerse en contacto con nosotros.

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